In-Consciencia Malévola

ACLARACIONES: LA SIGUIENTE HISTORIA ES UNA RE-IMAGINACIÓN PROPIA. LA OBRA ORIGINAL, PERTENECE AL BLOG DE Karina Body Swap Y ES DE LA AUTORIA DE OSWALDO.
PUEDEN LEER LA HISTORIA ORIGINAL AQUI

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Era un martes por la mañana. Para muchos, el día más aburrido de la semana. ¿Para Franchesca? Un día más en su eterno pesar.
Iba de camino a la escuela, vistiendo de manera sencilla; ser el foco nunca fue lo suyo. Es más, hasta, podría decirse que le agobiaba un poco.
Una vez llegó hasta su salón, se sentó tranquilamente, prácticamente sin hacer ruido más que el movimiento de su silla rechinando.
Macarena, amiga de Franchesca, se sentó a lado suyo. Cómo de costumbre la saludó, sonriente, mostrando la personalidad extrovertida de la amiga de la protagonista. 
- ¡Franky! - Saludó Macarena, llamándola Franky de cariño
- Oh, buenos días Macarena - En contraste, Franchesca le respondía llamándola por su nombre sin abreviaciones ni apodos.
Continuaron hablando un momento. Quien manejaba el ritmo de la conversación, siempre era Macarena; Franky se limitaba a escuchar o dar respuestas cortas.
Luego de unos minutos, entraría la profesora, Carolina
Franchesca se consideraba alguien muy perceptiva. Al ser tan callada, aprendió a ver patrones en otras personas, llamándole la atención la impuntualidad de su profesora. Por si fuera poco, ese aspecto estricto y puritano de su maestra no estaba presente hoy.
Carolina traía una falda bastante corta, dejando ver sus piernas totalmente y el escote abierto. Intuyendo incluso que podría traer lencería debajo. 

La maestra continúo la clase con normalidad, no dándole importancia a su nueva vestimenta.
Comenzando a pasar lista.
- Karina! - Decía en voz alta. Una vez le respondía, la profesora se quedaba observandola un momento.
- Alberto! - Misma situación. Respuesta, pausa. Y continuaba
- Lucia! - Volviendo a repetir aquello.
Ese patrón se mantuvo en todo momento, hasta que llegó a Franky
- Franchesca! - Gritó la profesora, más bien alzó la voz un poco más.
- ¿Oh? ¡Eh! ¡Presente! - Franchesca se veía algo insegura, cuando debía hacer algo a la vista de todos, su timidez siempre le ganaba. Notó como su profesora la observaba, pero lo hizo por bastante más tiempo que los demás. 

Aquel cruce de miradas la lograba poner nerviosa.
Hubo un pequeño 'Flash' que la desequilibró. Parpadeó múltiples veces antes de recomponerse.
Por puro instinto, se sentó. Cayó un poco brusco en su asiento.
Algo similar, le ocurrió a Carolina, la profesora. Quien parecía desorientada un momento.
- ¿Franky, estás bien? - Le preguntó su amiga
- Ehhh... ¡Sip! ¡Perfectamente! - Contestaba súbitamente Franchesca, con cierto optimismo.

Pasaron las horas, la clase continúo. Nada raro parecía ocurrir. Aunque, para Franky, era otra situación, pues se sentía observada en todo momento. No paraba de ver en todas direcciones de forma paranoica.
Sonó la campana, marcando el fin de la clase y llegando la hora del receso.
Franchesca, quien se sentía extraña desde hace un buen rato, se levantó sigilosa y partió al baño.
Se poso frente al espejo y solo vio su mirada cansada, agobiada. Le disgustaba un poco verse a si misma de esa forma. 
Abrió el grifo, llenó de agua sus manos y se lo echó en la cara para refrescarse.
Debido al líquido, su visión era difusa. Levantó la cabeza y pudo escuchar una voz muy cerca suyo decir - ¡Hola, hermosa! -. Aquello la sobresalto un poco. Se limpio la cara como pudo con las manos para aclarar su vista. Miro hacia todos lados buscando de dónde provenía esa voz. Cuando su mirada regresó al espejo, se quedo quieta unos instantes. Paralizada, poco a poco su propia boca comenzaba a abrirse y, contra su propia voluntad, ella misma dijo - ¿Buscas a alguien? ... Bueno, estoy aquí mismo. Muy cerca tuyo... - Reiria de forma burlona, de una forma que la verdadera Franchesca jamás haría.
Esto mismo, provocaría un fuerte espanto en la joven; viéndose horrorizada ante esta situación. Su primer instinto fue salir corriendo del baño: atravesó el pasillo con los casilleros y, llegando a la dirección, sus propios pies se detuvieron.
- ¿Ehhhehh? ¿Qué ocurre? ¡No puedo moverme! -
Empujaba con todas sus fuerzas, pero su propio simplemente no le respondía. Su boca volvió a abrirse, para inforntunio de Franchesca.
- Ya. Para. En serio. Está es la parte fastidiosa, siempre. - Su cuerpo comenzó a moverse. Ella simplemente no podía evitarlo y debía sentir a su propio ser, ir en una dirrección que no pedía.
 - Muy bien, vamos desde abajo. ¡Que tal Franchesca, yo me llamo Ángel! - .
En está situación, la mujer no era capaz de reaccionar con claridad. Estaba más asustada que intrigada por lo que estaba sucediendo. Por cómo su cuerpo la dirigía dónde le plazca sin poder decidir nada.
- ¿Q-qué... Qué pasa ...? ¿Por qué no puedo mover mi cuerpo...? - Temblorosa, fue lo único que alcanzó a preguntar.
- Bueno, creo que es la intriga más común de cualquiera. Bien, te lo diré: ¡Soy un Body Hopper! ... Es decir, tengo la capacidad de poseer cuerpos ajenos y controlarlos a voluntad -
Lejos de tranquilizarla, su respuesta solo logró poner aún más nerviosa a Franky.
- ¿P-pero... Por qué? ¿¡Por qué yo!? - 
- Muy bien, muy bien... Sé que estás asustada. Puedo sentirlo. Mira, creo que será mejor explicarte todo esto en privado. Te pondré a dormir y te despertaré cuando estemos en casa -
Su mano se levantó. Extendió solo un dedo, el índice y lo colocó sobre su cabeza.
- ¿¡Qué!? ¡No, no, oye! ¡Yo...! -
Franky no fue capaz de continuar con sus palabras, cuando cayó totalmente inconsciente. Ángel lo sintió y decidió terminar su día con tranquilidad.

Para los demás, Franchesca era totalmente la misma persona. Jamás sospecharían que había alguien más dentro de ella, pues, como Body Hopper, hasta la más mínima muletilla era capaz de imitarla. La única diferencia es que, durante toda el tiempo que estuvo en la escuela, Franky se notaba más animada y extrovertida. Hablando más y más seguido, participando en clase y demás.

Caía el atardecer y terminaba la clase. Todos se iba. Macarena caminaba junto a quién creía era su amiga.
- Por cierto, hoy te note más animada, ¿Pasó algo bueno? -
- ¡Claro! Creo que conocí a alguien que... Me ayudara a mejorar - Respondía Ángel desde el cuerpo de Franchesca.
- Oh, bueno, no me mencionaste nada. ¡Pero me alegro! ¿Aún estamos de acuerdo en juntarnos el fin de semana para estudiar? -
- Por supuesto. Tranquila. Hay tiempo de sobra -
- Bueno. Me alegro, ¿Sabes? Creo que me está cayendo bien está 'nueva' tú - Macarena reiria amistosamente y Angel le devolvía la sonrisa. Parecía una situación común de amigas cercanas.

Ambas se despidieron y caminaron en direcciones distintas.
Ángel, gracias a los recuerdos de Franchesca, llegó sin problema a su casa.
Entro sin preocupaciones. Una vez atravesó la entrada y llegó a la sala, fue recibida por su hermano.
- Que hay, boba! - Saludaba su hermano, Paolo.

 Ángel lo sabía debido a las memorias adquiridas de su huésped.
- Mamá sigue en la clínica. Papá ya se fue a acostar. Yo hice de cenar, por si quieres -
Eran hermanos y se llevaban como tal. El Body Hopper, decidió continuar con su fachada.
- Nah, está bien. Estoy más cansada que hambrienta. Iré directamente a la cama -
Se dirigió hacia las escaleras y subió. Camino directo a su habitación y entro sin titubear.
Observó todo el pequeño ambiente. Franchesca, al ser alguien tan sencilla,no tenía mucho ni nada destacable.
Angel arrojó la mochila a la cama y se acercó al espejo que estaba en un costado, cerca del mueble.
- Bien, puedes despertar preciosa -
Una mirada de inquietud se volcó sobre su rostro. Junto a un desequilibrio por el cambio tan repentino. Para ella fue solo un parpadeó; de la escuela, pasó a su propia casa en un santiamén y eso la dejo desorientada.
- ¿¿¡Ehhhhh!?? ¿Dónde...? ¿Que...? -
- Tranquila, tranquila. Te dije que quería algo de privacidad, ¿No? Bueno, ahora podemos hablar sin inquietud -
- ¡No hay nada de que hablar, deja mi cuerpo!
Su propia mano, viajo hasta su boca y la tapo con el dedo
- Shhhhh, no grites. ¿Bien? Quiero que hablemos. Pacíficamente -
- Pero... ¿Qué es lo que quieres...? -
Angel, moviendo el cuerpo de Franchesca, levantaría la cabeza ligeramente, respiraría hondo con un gran sentimiento de libertad.
- Fácil... - Diría Angel. Haciendo una pausa, antes de continuar - Quiero ayudarte... -

                                                     CONTINUARÁ.


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¡Que tal, gente! Soy Koba, como siempre.
¿Por dónde empiezo? 
Primero, quiero mencionar que soy gran fan del blog de Karina y sus colaboradores. Particularmente Conciencia Malévola siempre ha sido de mis historias fav. De dicho blog, por lo que pensé, "¿Por qué no hago mi propia versión de ella? Cómo un ejercicio de práctica" 
Por supuesto, esto lo hago desde el respeto, sin intenciones de desmeritar la obra original ni nada por estilo.
Segundo, con esta historia quise intentar algo diferente: "¿Y si en lugar de tomar fotos y videos de personas reales ... Tomará personajes de anime?" Creo que es algo poco visto, pero sencillo de entender. Además, siento que podría darle cierta identidad propia y, como fan del anime que soy, siempre quise que un formato así se utilizará más.
Y tercero, no sé que tanto extienda esto. Ya que no planeo calcar punto por punto cada capítulo, solo tomar la base y comenzar desde allí. 
De nuevo, recalcó, a mí me encanta el Blog de Karina. Esto lo hago por el cariño mismo que le tengo al blog, a la historia y la comunidad. Espero se entienda y esto no generé conflictos con nadie.
¡Gracias por leer!

- Koba -

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