Solo un Deseo: Piloto

Las imágenes presentadas son meramente ilustrativas




Martes, 07:36 de la mañana.
- ¡Gael! ¡Gael! ¡Despierta! - Escuchaba gritar a mi mamá, fue eso lo que me despertó. Mi alarma no había sonado esa mañana. 
- ¡Agggh! ¡Qué mal! Voy a llegar tarde hoy - Esa mañana había comenzado muy mal. Me levanté. Estaba semi-desnudo, solo en boxers; era lo común para mi. Corría hacia al baño mientras me vestia. Tenia que cepillar mis dientes.
Veía mi reflejo mientras lo hacía. Nunca destaque en nada en particular, de ninguna forma. Tengo un rostro común, cabello corto y negro y ojos de un color negro. Supongo que físicamente no tengo ningún problema. No seré alguien atlético, pero al menos estoy en buena condición
07:45- Ya había perdido 10 minutos, claramente no iba a alcanzar a desayunar antes de salir. Lastima. 
Bajé las escaleras, ahí estaba mi madre. Tiene un buen cuerpo, supongo. Es el tipo de mujer que muchos querrían. Además, se ve muy joven a sus poco más de 30 años. 
Ella se me acercó y extendió su mano. 
- Toma, hijo - Me dio algo de dinero. No mucho, no somos gente acaudalada - Comprate algo en la escuela y cuidate - Como es de costumbre, me beso la mejilla y me acompañó hasta la puerta. Vivimos solos, nosotros dos. Es cierto que por eso mismo deberíamos cuidarnos mutuamente, pero me sigue pareciendo algo incómodo, ya tengo 17 y me sigue tratando como un niño. 
- *Suspiro* Adiós, mamá - Supongo que a estas alturas ya debe estar acostumbrada a mi actitud algo más fria y poco comunicativa. No es que quiera serlo, realmente me cuesta comunicarme
07:59 - Vivo a 20 minutos de la escuela. Como no podríamos costearnos un vehículo siempre voy caminando. Normalmente no es un problema, pero hoy me levanté tarde y por lo mismo llegaré tarde. 
Para llegar a la escuela, debo atravesar un puente sobre un lago. Es bastante largo 
08:02
- ¡Ayuda! - Escuché gritar - ¡ayuda! - Seguía. 
- ¿alguien se cayó en el lago? - Tuve que desviarme ligeramente y bajar por la orilla. Creí que había perdido mi tiempo, ¡no había nadie! Pero escuche nuevamente los gritos de auxilio 
- ¡Hey! ¡Niño! ¡Ayúdame por favor! - Miraba hacia todos lados, pero no había nada. Hasta que mi vista se centro en un pequeño chapoteo. 
- ¡Por favor, ayúdame, me ahogo! - Era pequeño... Muy pequeño. Lo saque con un mano. Para especificar; con dos dedos. 
Estaba atónito con la situación.
- ¿Qué... Qué... Eres...? - Yo estaba visiblemente confuso. Esa pequeña criatura me respondió
- ¿Yo? Bueno, creí que sería obvio con verme a simple vista. Soy claramente ¡un hada! - En verdad me costaba creerlo... Pero ahí estaba, sobre mis manos. 
- ¿Hada? ¿Hada? ¿Uno real? ¡¿De los que cumplen deseos?! - 
- ¡Sip! De esos mismo - 
Lo bajé en el pasto. Saque un pañuelo y seque sus alas. Al cabo de unos minutos, ya podía volar nuevamente. Seguía algo confuso, ¡Pero estaba ahí! ¡Volando frente a mis ojos! 
- ¡Espera! Si puedes cumplir deseos y tiene magia, ¿por qué no solo saliste teletrasportandote o algo así? -
- Bueno... Es que deje caer mi varita. Sin ella, no hay deseos - Respondió. Tenia un voz bastante aguda, como el de una niña pequeña. 
- Me gustaría poder recompensartelo, pero sin mi varita... - 
- Entiendo. Esta bien. Mi madre siempre me dice que haga las cosas por bien y no por esperar algo - Le interrumpí. Entonces me giré. Ya estaba algo frustrado. - 08:20Era tarde. Definitivamente ya había pasado el horario aceptable de entrada 
- Je, je, je... - Cuando le escuche reír con su vocecita, volteé a verle. 
- ¡Mira, te mentí! ¡Aquí esta mi varita! - De algún modo ya tenía esa rama entre sus manos... ¿Donde la guardaba? 
- Te ayudaré por haberme ayudado, ¿quieres llegar rápido a la escuela, verdad? ¡Bien! - Lo vi sacudir un poco su varita. Destellaba levemente. 
- Bien, detuve el tiempo. ¡Ahora tienes toooodo el tiempo del mundo para llegar! Esta va por la casa, tranquilo, cuando tengas pensado tu deseo, llámame; me llamó Sarina - Tan pronto dijo eso, desapareció. Yo seguía con muchas preguntas, pero lo dijo no era mentira. Nada se movía. Realmente detuvo el tiempo.
Aun cuando no había modo de llegar tarde, decidí apresurarme. 
Entonces llegué sin problemas. Habían algunas personas por los pasillos, en el patio. También estaban algunos profesores, pero todo estaba detenido. En mi salón era la misma situación. Me acerce a mi mesa. No hablaba con nadie así que esperaba que nadie notará que aparecí inexplicablemente. 
Cuando me senté en mi asiento, todo volvió a moverse. El tiempo comenzó a correr nuevamente. 
- ufff, esa hada salvó mi vida... Aunque si no me hubiera detenido para ayudarle, seguro llegaba más temprano - Intente despejar mi mente. Por algún motivo, su nombre no dejaba mi cabeza. Me era imposible olvidarlo. Bueno, una situación así no se olvida rápidamente. 
- 09:40 - El resto de las horas transcurrieron con normalidad hasta el receso. Quise salir la rápido para comprar algo, tenia hambre, pero por muy rápido que haya ido la tienda estaba llena. 
- ¡Agggh! Que mala suerte. Me quedaré sin comer hasta el segundo receso... Si es que todavía queda algo para comprar - Algo desanimado, caminé hasta el patio. Me senté en el piso. Hay lugares donde sentarse, pero ya había sido ocupados. 
- Ufff... Que mal... - Decidí probar algo - ¡Sarina! - Intente no llamar la atención, así que lo dijo lo más fuerte que pude sin llegar a gritar. Se tomó unos segundos y entonces apareció - ¡Puff! - y ahí estaba. 
Me sobre-salté momentáneamente, pero no quería parecer raro. 
- Hey! ¿Ya tienes tu deseo? Y perdón por la tardanza, soy nueva en esto. Je, je, je - 
- Si, yo... Ehmm, ¿qué pasa si alguien te ve?
- No te preocupes, yo elijo quien me ve y quien no... Aunque no puedo hacer nada para que no parezca que hables solo - Levante mi mirada, por suerte nadie me observaba. Ventajas de nunca destacar supongo... 
- Bien, mi deseo. Quiero algo para comer - 
Hubo un pequeño silencio... Ella estaba callado mirándome. 
 Mira, voy a cumplirtelo y no voy a cobrartelo. No me gusta deberle nada a nadie, pero tampoco quiero desperdicies tu deseo así - Entonces un gran Sandwich apareció frente mio. Lo agarré antes de que alguien lo note. Se veía realmente muy apetitoso. Y lo estaba. Era uno de los mejores que había probado nunca. Cuando deje de saborear mi comida, me di cuenta que Sarina ya se había ido. 
- Tengo un deseo. ¿Qué debería pedir? -
- 18:05 - Durante el resto del día no ocurrió nada en particular, fue un día normal después de todo lo ocurrido por la mañana.
Caminando a casa, me detuve en el puente dónde sobre el lago donde conocí a Sarina, ahí me quede a pensar brevemente
- ¿Habrá hecho eso intencionalmente para que la rescaté? Al final si tenia su varita -
- ¡Así es! - Escuché muy cerca de mi oído. Eso hizo que me asuste un poco
- Ahhhh, ¡¿de donde saliste?! - Decía gritando. Solo se limitó a responder - Soy un hada -
Bueno, era obvio. Seguí caminando hacia mi casa. Solo faltaban unos pocos minutos. Ella, Sarina, estuvo algo callada todo el camino
- Bueeeeeno.... ¿Ya tienes pensado el deseo?
- Ehmm, lo siento. Todavía no estoy seguro. No quiero hacerte perder el tiempo, pero no sé que pedirte -
Llegue a casa, entre y mi mamá estaba cocinando. Era temprano, pero comíamos temprano igualmente
- Volví, mamá! - Le grite - Subo a mi habitación -
- Esta bien. Te avisaré cuando este la comida - Me respondió. Cuando llegue a mi cuarto, ahí estaba Sarina esperando.
- Esta bien, bien. Si quieres conderme un deseo, aquí voy: ¡Quiero una novia! - Yo le miraba de forma fija. Ella estaba callada. Cuando habló dijo
- los humanos siempren buscan cosas así... Es bastante vacío, pero si eso quieres... ¡Lo haré! -
Estaba dudando un poco. No era realmente lo que quería, solo lo dije para que pueda irse.
- ¡Espera! Bien, pensé en algo mejor... Ehmm, quiero un cambio. Yo... No me gusta ser tan inseguro. Quisiera cambiar ser diferente, pero yo mismo. Ser mejor - Le dije decidido, con una mirada firme
- Puedo trabajar con eso. Si es lo que tu corazón quiere, lo cumpliré - Zarandeo su varita. Vi de nuevo ese leve destello y entonces... Entonces... No ocurrió nada
- ¿Eh? No pasó nada... ¡Creí que yo...! -
- Calma, calma. Un cambio así de grande necesita tiempo. Ya lo verás. Pero si realmente no ocurre nada, llámame! - Ahí volvió a desaparecer. No sé que ocurrió, o si ocurriría algo. No quiera comer ansias, así que trate de distraerme.
- 23:44 - La noche transcurrió con normalidad. Después de comer, hice mis tareas, jugué un rato. Lo típico. Pero como ya era algo tarde y yo tengo que levantarme temprano, me acosté.
Comencé a pensar de nuevo en Sarina. Sobre si mi deseo se haría realidad y sobre que cosas cambiarían. ¿Yo sería más seguro? ¿Tendría amigos? Pero entre tanta divagación, comencé a sentir los parpados pesados... Hasta que finalmente yo... Me fui a dormir. 

Comentarios