Solo un Deseo 01: Nuevo amanecer
Las imágenes presentadas son meramente ilustrativas
Miercoles, 07:00 de la mañana.
- ¡Beep, beep, beep! - Era la alarma. Hoy si llego a sonar.
Había algo raro en el ambiente, era una sensación extraña. Similar a cuando despierta en una casa ajena. Solo me quede acostado por un momento.
- 07:05 -
- Ya tengo que levantarme -.
...
- ¡¿Ehhhhhh?! - Sentí mi voz muy extraña, más aguda, más fina. Como la de una mujer. Toque mi garganta por puro reflejo y me senté en la cama. Un extraño sentimiento recorrió todo mi cuerpo. Baje la mirada. Mis ojos se abrieron de par en par
- ¡¿Tetas?! ¡¿Qué?! - estaba algo agitado por la situación. Y muy, MUY confuso. Acostumbraba a dormir solo en Boxers en días de calor, como anoche. Eso explicaba por qué las tetas que colgaban sin nada puesto, pero lo que hizo generar muchas preguntas fue que traia bragas, no un bóxer, ¡Bragas! ¿Por qué yo iba a tener unas?
Yo solo estaba ahí, acostado; llenó de preguntas.
- ¿Por qué soy mujer? ¿Por qué? ¿Qué está pasando...? - Ahí vino a mi mente... - ¡Sarina! - Ella debió haber hecho algo, fue su deseo; esto debe haber ocurrido por lo poco especifico que fui en mi deseo
- No importa, ¿bien? Dijo que la llame si la necesitaba - Intente ser optimista con toda la situación y no dejar que me gane la desesperación - ¡Sarina, Sarina! - grité, esta vez sin moderar mi tono de voz.
La última vez tardó algo de tiempo, creí que sería similar pues no llegaba
...
- 07:15 -
...
- 07:20 -
...
- 07:24 -
- ¡¿Dónde estás?! ¡Ahhhhhh! - Tape mi boca. Gritar como mujer es MUY extraño.
Claramente NO iría a la escuela así. No soy alguien que destaque, pero era obvio que todos se daría que cuenta ya no soy yo. Para empezar ahora tengo el pelo rubio, ¡Rubio! Era muy extraño verme en el espejo. Ya no estaba en mi habitación, sino que estaba en mi baño. Solo me quede ahí, mirando... me. Mi figura, mi rostro... Todo
- ¡Hey, hey! ¡Hola de nuevo! ¿Qué opinas de este "cambio"? ¿Fantástico, eh? Hasta yo estoy sorprendida -
Sarina había aparecido. Quiza en un buen momento, si seguía observando más, no sabría que podría pasar. Pero mi calentura se disolvió y se transformó en angustia. Mi desesperación volvió a mi.
- ¡Sarina, Sarina! ¿Qué hiciste? ¿Me transformaste en mujer? ¿Como es esto un buen cambio? ¡Mi mamá, la escuela! ¡¿Qué voy a hacer y cómo explico esto?! - Estaba bastante enojado, se notaba en mi voz... Aun con el drástico cambio que tuvo
- No, no, no - Decía ella, negandome con la cabeza
- ¿Todavía no lo entiendes? No te cambie solo a ti, ¡sino toda tu realidad! ¿No notaste lo diferente de tu habitación? - Me mostraba ella, apuntando con su varita que recorría toda la habitación. En realidad, si me había dado cuenta del cambio, pero no era tan notorio hasta que vi el panorama completo
- ¡Fijate en tu documentación, tonto! -
Me acerque a la pequeña mesita que estaba junto a mi cama. Lo abrí y todas mis cosas estaban ahí, ¿algunas cosas cambian y otras no? Tome mi documento, lo primero que vi fue mi foto. Era yo, pero mi yo de ahora, en mi forma de mujer. Mi nombre, fije mi vista en el nombre.
- Es... Es... -
- ¡Gianna! ¡Gia! ¡Hija, despierta! ¡Tienes que prepararte para la escuela! - Era mi mamá. Tal y como dijo Sarina, es como si siempre hubiera sido de este modo.
- Ehh, eh... - Ahora más consciente, me costó un poco alzar la voz.
- Si, mamá, estoy... Despierto - Estaba sudando un poco, la situación me tenia algo desesperado
- Je, je, je, ¿bonito nombre, no? Lo elegí yo personalmente - Parecía muy orgullosa de lo que hizo, se veía en su rostro y su sonrisa casi mal-intencionada
- Sarina, TIENES que revertir esto y hazlo ahora, no puedo ir a la escuela "así", ¡Ni siquiera sé que es de mi vida en este momento! -
- No, oh! No puedo, un cambio de esta magnitud me dejo seca. Tuve que usar muchísima magia para todo esto, no puedo revertirlo... Al menos no ahora -
- Pero... Pero... Yo no, no puedo... -
- Mira, mira, ¡ya es tarde! - Volteé a mi reloj/alarma - 07:37 - En efecto, así era, nuevamente iba a llegar a tarde
- Tengo que vestirme... - Trague saliva y abrí mi armario. No solía ser muy grande, en cambio ahora es muy amplio: lleno de ropa de mujer. Estaba algo abrumado por todo lo que veía.
- Deja te ayudo con esto, ¿bien? - Hizo flotar la ropa hacia mi. Casi como una película de Disney, ella me quito las bragas que traía y me acabo vistiendo como quería.
Llamó mucho mi atención el pantalón. Es uno de esos Jeans rasgados. Nunca me gustaron mucho y ahora la mitad de mi guardarropas son de esos.
- Je, je, je, ¿Bien, qué te parece? Como mujer y hada tengo un gran sentido de la moda - Por mucho que lo odie, tiene razón. Me veo muy bien. Es el tipo de mujer que me interesa claramente... Por que soy yo mismo
- 07:42 -
- Ay, no, llegaré tarde de nuevo - Nunca me gustó ser impuntual, menos cuando hay registro permanente de ello. - ¿Puedes volver a detener el tiempo? - Le rogaba a la pequeña hada.
- Nah, ah. Ya te dije: estoy seca. Nada de trucos espectaculares por un tiempo -
- Me tocará ir corriendo... - algo fastidiado con toda la situación. Nada había salido bien últimamente.
- Je, je, je, Una señorita no debería ir corriendo por ahí. Menos con el tamaño de las tretas que te di. Rebotando así por todos lados llamarás mucho la atención -
Me hizo caminar hasta la entrada. Llevé mi mochila. No me despedí ni de mi mamá, por como me tenia esta situación lo olvidé.
Salí hasta afuera. Si solo podía caminar, llegaría el doble de tarde, supongo
- ¡Solo espera! Deben estar acá en cualquier... Segundo -
Entonces veo que llega un auto. Me imaginé lo peor. Pero cuando me fije mejor, era las chicas de la escuela.
- ¡Gia, nena, ya estas levantada!. Súbete que luego llegamos tarde - Ellas me invitaban para acompañarlas como si nos conociéramos de toda la vida, mientras que yo ni recordaba sus nombres. En cualquier caso, la situación me tenia contra las cuerdas. Pese a mis nervios, no tenia de otra. Tuve que subir.
- Hola, he, he, he, chicas, ¿cómo están? - Mi confusión era visible. También se notaba de sobre manera que estaba algo incomodo.
Quien manejaba volteo a verme. - Gia, nena, ¿te sientes bien? - En el asiento de copiloto también había una chica, quien siguió con las preguntas
- ¿Es el período? ¿Quieres faltar hoy? -
Como no sabia realmente quienes eran, no sabia muy bien como reaccionar.
- No, no, es solo que... Estoy algo fatigado. No dormí bien -
Las 4 chicas me veían algo incrédulas, pero no le dieron muchas vueltas y siguieron - Si no crees que sea importante, ¡entonces vámonos! - Dijo la chica que conducía.
Nunca había ido a la escuela en auto, fue una experiencia... Curiosa, aunque igualmente ruidosa por obvias razones.
Y entonces llegamos. Llegué temprano. - 07:50 - Sólo faltaban 10 minutos para la entrada. Después de tantas penurias, al fin ocurría algo bueno.
Bajé del auto junto a las chicas, pero mientras me acercaba a la puerta y las chicas reían de cosas que no entendía, yo me iba preparando mentalmente para... Todo. Aunque la escuela era la misma, estaba bajo un contexto completamente distinto.
Mi día comenzaba y debía estar listo para lo que ocurra.
Comentarios
Publicar un comentario