Una nueva oportunidad
Yo era un hombre normal. Un señor de ya 40 años. Tenia una esposa a la que amaba, pero lastimosamente, nos divorciamos por diferencias personales.
También tengo un hijo, de 19 años ya. No pude verlo crecer así que como compensación, le doy dinero todos los meses.
Mi vida era algo monótona.
Me levantaba a las 04:30, me duchaba, tomaba el bus, y me quedaba en mi trabajo hasta 17:30.
Aunque hacer esto todos los días me causaba mucha fatiga, pero debía hacerlo y no solo por mi, sino también por mi hijo que quiero tanto.
Aun con todo esto, si se me presentará la oportunidad de cambiar mi vida, si la tomaría de inmediato.
Y, en efecto, mis súplicas se escucharon. No sé si fue Dios, una estrella fugaz, lo que sea...
Pero luego de irme a dormir, ocurrió... Eso
Cuando desperté, me sentía distinto, muy diferente.
Mire a los lados y no era mi habitación, estaba en un sofa recostado frente a un televisor.
Mire hacia abajo y ¡No era yo! ¡Era una mujer! Al parecer, una muy hermosa, con caderas como de muñeca y unos pechos gigantescos.
Dios santo... - Dije
Necesitaba buscar un documento o cualquier cosa que me diga su nombre y edad.
Comencé a buscar por la casa, tratando de no urgar en su intimidad.
En medio de mi búsqueda, me tope con un espejo. Mi nueva figura me causaba mucha intriga.
Traía un tipo de sostén para dormir y un pijama - Que buen cuerpo. Cualquier hombre moriría por esto - Pensé.
Pesé a tener esta despampanante figura alfrente, también sentía mucha culpa por esta profanando a una mujer sin consentimiento.
Decidí dejarlo, no podía hacerle esto.
Cese en mi búsqueda momentáneamente y entre a su habitacion: un lugar bastante hostentoso, con muchos lujos y una cama muy grande.
¿Está señorita tendrá novio? - Pensé.
Entre todo esto, me recosté en la cama y encendí el televisor qué tenia enfrente, entonces descubrí la situación por lo que yo y, al parecer, todos en el mundo estaba pasando: hubo un cambio de cuerpo de manera mundial y errático. Nadie entendía que pasaba, ni sabían como solucionarlo. Entonces un pensamiento voló por mi cabeza:
Sí esto esta ocurriendo en todo el mundo y aun no hay solución, quiere decir que me quedaré en este cuerpo indefinidamente... -
También pensé en mi familia y por lo que podrían estar pasando, pero el sentimiento fue pasajero al pensar en el espejo que había visto antes.
Fui a traerlo a mi ahora habitación y me quite el pijama que traía puesto
No lo podía creer, realmente esto era extraño.
Me quite el sujetador que tenia y podía ver esos hermosos pechos tan grandes y rosados
Me intrigaba mucho como se sentiría tocarlo, así que los apreté un poco y sentí un hormigueo en mis pezones.
Los manoseé un poco y se sentía tan bien, que rápidamente los lleve a mi boca y los chupaba tan fuerte como pude. Se sentía increíble.
Les di un pellizco y sentí un choque eléctrico y calentura donde una vez estaba mi pene.
Me quite las bragas que traía puestas y pude ver su hermosa vagina bien depilada.
Me apenaba un poco estar tocando a alguien sin permiso, pero realmente estaba caliente.
Estaba manoseandome sin pensar, recorría cada sentimetro de este cuerpo. Pellizcaba y mordía mis pechos mientras los chupaba.
También acariciaba mi vagina. Yo no sabia como hacerlo del todo, pero mi cuerpo se movía sólo.
Me recosté y comence a frotarme sobre mi almohada
se sentía realmente bien.
No paraba de gemir, aun cuando no quería mi cuerpo lo hacía involuntariamente
¿Esto sienten las mujeres? - Pensaba, mientras seguía frotandome de placer.
No podía para, tenia que seguir, mi cuerpo estaba demasiado caliente.
Levante mi gran culo de modo inconsciente y continue dándome placer, pero esta vez mentiedome los dedos
adentro. Sólo gemia y gemia, era muy distinto el masturbame como mujer, pero deseaba tener algo adentro.
Empecé a manosear mi nuevo clitoris y se sentía increíble. Con cada movimiento, sentía que me calentaba más y más.
Entonces ocurrió lo inevitable... ¡tuve un orgasmo!
No pude evitarlo y grite muy fuerte, pero tape mi boca con la mano, al tenerla ahí la lami y pude sentir mi propio sabor
Delicioso... Es un sabor espectacular... - Solté
Bueno, tal vez este sea el cambio en mi vida qué necesitaba - Dije, con mucha felicidad
Me puedo acostumbrar a esto, pero aun debo saber su nombre y edad...
.
.
.
.
.
.
¡Y bien! Esta ha sido mi primera historia. Agradezco mucho si dejan sugerencias sobre como podría mejorar. ¡Muchas gracias!


Comentarios
Publicar un comentario